¡Hola de nuevo compañer@s! Hoy os voy como recuperar un campo abandonado y ponerlo en condiciones para el cultivo de cualquier fruta o verdura. 

Desgraciadamente, cada vez hay menos jóvenes que se quieran dedicar al campo, ya sea porque es un trabajo muy físico y el beneficio es muy poco o por cualquier otro motivo. Independiente de cuál sea la razón, cada vez hay más campos abandonados y esto es una realidad que nadie puede ocultar. 

Personalmente, creo que tener grandes extensiones de campo facilita mucho el trabajo, ayuda a la sostenibilidad, al aprovechamiento de recursos y a la reducción de costos. Es por estas razones que siempre que encuentro la oportunidad de trabajar alguna tierra colindante a los campos que trabajo, la aprovecho e incremento los campos cultivados en dicha zona. 

Delante de un campo abandonado, lo primero que hay que averiguar es el propietario de dicha parcela. Esto lo podemos realizar utilizando la aplicación del SIGPAC a través de la cual podemos extraer polígono y parcela, y una vez tengamos estos datos, podemos preguntar en el Registro de la Propiedad y así averiguar el nombre del propietario si no lo conocemos. En el momento que sepamos quien es el propietario es momento de hablar con él y acordar unas condiciones de alquiler. Así pues, en el momento que se llegue a un acuerdo hay que empezar a trabajar. 

En primer lugar, se debe de realizar una evaluación inicial del terreno revisando el estado del suelo fijándose en aspectos clave como la compactación y la presencia de malezas. Por otro lado, otro aspecto muy importante a tener en cuenta es las condiciones en las que se encuentra el sistema de riego y la disponibilidad de agua.

En segundo lugar, se deben eliminar las malezas y los restos vegetales. Para ello, personalmente he contratado una máquina excavadora (exactamente la que veis en la fotografía) para eliminar los restos de naranjos que había. Seguidamente, una vez hemos eliminado la plantación de naranjos, debemos de limpiar también el suelo de las raíces. Para ello, utilizare el tractor y los topos. El objetivo es extraer de bajo del suelo las raíces que se hayan podido quedar. Después de esto, es importante rotovatar el campo y dejar el suelo lo mas fino posible para las siguientes tareas a realizar. 

En tercer lugar, una de las consecuencias de utilizar una máquina retroexcavadora para eliminar los restos de árboles es la desnivelación del terreno. Para solucionar este problema, volveré a nivelar el campo para así facilitar un buen riego a posteriori. 

En cuarto lugar, una vez realizadas estas tareas, es importante labrar el suelo con los topos y el tractor para romper con la compactación del terreno. El 100 % de las veces, al ser un campo abandonado, hace mucho tiempo que no se labra y el nivel de compactación del suelo es elevado, por ello es muy importante hacer esta tarea para así descompactar el suelo y oxigenarlo correctamente. 

En quinto y último lugar falta realizar la tarea más imprescindible de todas. Al ser campos abandonados, los nutrientes que tiene son muy bajos y para paliar este déficit debemos de aportar estiércol de cualquier tipo. Personalmente suelo aplicar estiércol de gallina, caballo o cabra.

En conclusión, antes de iniciar la recuperación de un campo, debemos de llegar a un acuerdo con el propietario del campo sobre el alquiler de este, luego hacer una evaluación inicial del terreno y por último ponernos manos a la obra. Recuperar un campo abandonado no es solo un trabajo técnico: es un acto de renovación y de apuesta por el futuro. Con una buena planificación, un manejo responsable del suelo y la elección adecuada de frutales es posible transformar un terreno olvidado en un espacio productivo y lleno de vida. Cada paso dado hoy será el inicio de una nueva etapa de fertilidad y oportunidades.

Sin más preámbulos, esto es todo y nos vemos en la siguiente entrada. 

Un saludo compañer@s.