¡Hola de nuevo compañer@s! Hoy os voy a contar la importancia sobre las mariquitas (como son conocidas en mi región) o también las llamadas catarinas o vaquitas de San Antonio en el cultivo de la sandía. 

En primer lugar, me gustaría decir que el cultivo de la sandía requiere prestar mucha atención al cuidado de las plantas para garantizar una buena salud de las mismas y conseguir tener unos frutos de calidad. 

Uno de los principales retos a los que me enfrento en el día a día, tanto yo como el resto de mis compañeros agricultores, es el control de plagas, especialmente aquellas que debilitan la planta y afectan al desarrollo del fruto como pueden ser:

  • Pulgones.
  • Mosca blanca.
  • Trips. 
  • Cochinillas.

Estas plagas anteriormente mencionadas se alimentan de la savia de planta provocando en la misma:

  • Enrollamiento y debilitamiento de hojas.
  • Menor crecimiento vegetativo.
  • Transmisión de virus.
  • Reducción del rendimiento y la calidad del fruto.

Y es aquí donde las mariquitas se convierten en un perfecto aliado dentro del control biológico de las plagas. Así pues, la mariquita es un insecto de la familia de los ‘Coccinellidae’. Su apariencia general se caracteriza por ser un insecto pequeño, de cuerpo ovalado con colores vivos (rojo, amarillo o naranja) y con puntos negros. 

En segundo lugar y el más importante con relación al cultivo de las sandias, las mariquitas son insectos carnívoros que se alimentan (tanto en estado de larva como en la vida adulta) de plagas agrícolas, como: 

  • Pulgones. 
  • Cochinillas.
  • Mosca blanca. 
  • Ácaros.
  • Huevos y larvas de otros insectos. 

Hay que destacar que una sola mariquita puede consumir decenas de pulgones al día, y durante todo su ciclo de vida puede llegar a eliminar cientos o incluso miles, lo que las convierte en una herramienta natural muy eficaz para mantener las plagas bajo control.

Entre las ventajas que nos ofrece el uso / presencia de mariquitas en los cultivos de la sandía destaco las siguientes:

  • Control eficaz de pulgones, los cuales se suelen instalar en el envés de las hojas y en brotes jóvenes. 
  • Menor uso de insecticidas y reducción de costes.
  • Protección del equilibrio del cultivo ya que las mariquitas no dañan a otros insectos beneficiosos o polinizadores. 
  • Mejora de la sanidad vegetal al tener plantas menos estresadas. 

Por todas estas razones, hay que observar cuando estamos en el campo si hay presencia de mariquitas o no, dado que esto puede ser un indicio de que a la planta le esté atacando alguna plaga y tengamos que aplicar algún tratamiento insecticida antes que sea demasiado tarde.

En conclusión, las mariquitas es un aliado potente en la lucha contra las plagas y la presencia de ella en los cultivos debe ser un aspecto a tener en cuenta ya que nos puede estar avisando de alguna plaga a la que hacer frente. 

Sin más preámbulos, seguimos trabajando para ofrecer un producto de calidad. 

Hasta la próxima.